Descubrí este valioso secreto hace unos tres años. Un día recibí un paquete sin remitente que decía: Caja mágica, por favor, no abrir hasta dentro de un año. Guardé la misteriosa caja y, obediente como siempre, la dejé cerrada.
Pasaba el tiempo y lograba vencer la tentación, pero llegó el día en el que no tendría que aguantar más, el indicado por la caja. Fui abriendo la caja lentamente y me sorprendí cuando leí lo siguiente: aquí tienes tu recompensa por ser tan paciente, el secreto de la felicidad, el cual es…
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