jueves, 31 de diciembre de 2009

17 años

Durante mucho tiempo pensé que la vida era como una botella, que había que tomársela rápido para no tener mal sabor de boca.
Vivía únicamente para los fines de semana y siempre en excesos, eso es lo que hacía con mi vida. Yo creía en mi mente torcidita , que estaba pasándola de maravilla, ¡qué buena vida tengo! Hasta que me canse, tenía tanta diversión que al final ya no me savia bien.
Empecé a drogarme más y a tomar más. Hasta que un día iba manejando bajo los efectos del alcohol cuando perdí el conocimiento y me estrelle contra un poste de luz. El impacto fue tan grande que se escucho en cuatro cuadras.
No sé qué pasó, ni como pasó, solo sé que me encuentro como en un jardín enorme y veo un grupo de personas a lo lejos. Me acerco para observar, ¿es mi madre la que llora? ¿Por qué estará llorando?
Me acerco un poco mas y puedo ver a todos mis amigos reunidos y llorando. Me acerco al féretro y no puedo creer lo que veo ¡soy yo!
No puede pasarme esto ¿ porque a mí? Solo tengo 17 años

No hay comentarios:

Publicar un comentario